Rendición de cuentas en el extranjero por corrupción del Estado Venezolano (Parte I): Rendición de cuentas ante la justicia de los EE. UU.

Jan-Michael Simon

English version here.

En un contexto notoriamente conocido a nivel internacional, de corrupción pública generalizada en Venezuela, se espera que la justicia de Estados extranjeros reaccione de manera efectiva cuando su territorio es utilizado para blanquear capitales comprometidos por prácticas corruptas en territorio venezolano. En la primera parte de una serie de blogs, el autor analiza dos causas penales en curso ante la justicia de los EE. UU. (caso Viviendas y caso Alimentos para Venezuela). El autor concluye que, en caso de una sentencia condenatoria, las penas privativas de libertad serán probablemente altas y se decomisará el total de los capitales implicados en el blanqueo. En una segunda parte de la serie de blogs, se analizará cómo la justicia mexicana lidió con la ramificación del caso Alimentos para Venezuela en territorio mexicano.

Introducción

Actualmente, ante la justicia de los EE. UU., se desarrolla un proceso penal contra un autonombrado “agente antibloqueo” de Venezuela. Este proceso representa otro paso en la búsqueda de rendición de cuentas en el extranjero por la corrupción del Estado venezolano. Su imagen como “embajador venezolano, [quien] ha suministrado alimentos básicos… para satisfacer las necesidades de los programas de bienestar social en Venezuela”, contrasta con acciones legales en los EE. UU. emprendidas contra él y sus socios.

Las autoridades estadounidenses los acusan de conspiración para cometer blanqueo internacional de capitales y blanqueo de instrumentos monetarios de cientos de millones de dólares americanos. Estos provendrían de los negocios transnacionales de los acusados, vinculados a actos de corrupción del Estado venezolano en la inversión en el bienestar de su población, particularmente, corrupción pública relacionada con la importación de alimentos básicos.

Corrupción del Estado venezolano

El autonombrado “agente antibloqueo” es un comerciante originario de Colombia, llamado Alex Nain Saab Morán. Junto a su connacional, Álvaro Enrique Pulido Vargas, según periodistas de investigación, Alex Saab pasó de comerciante mediano a empresario internacional en poco tiempo, ejecutando a nivel mundial una variedad de contratos con el Estado venezolano que alcanzaban importes en millones de dólares americanos de varios dígitos muy elevados. Esto sucedió, según periodistas de investigación, en particular, bajo la administración de Nicolás Maduro.

El socio de Alex Saab, Álvaro Pulido, también es conocido bajo el nombre de Germán Enrique Rubio Salas. Rubio Salas fue condenado en el año 1997 en Italia por asociación al narcotráfico. Después de ser capturado en el año 2000 en Colombia, y pedido en extradición por Italia, Rubio Salas habría colaborado con la justicia colombiana en un proceso por blanqueo de capitales y narcotráfico, y cambiado su identidad por la de una persona fallecida de nombre Álvaro Enrique Pulido.

Como consecuencia de prácticas fraudulentas/corrupción pública, Alex Saab y Álvaro Pulido han sido sancionados por la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro de los EE. UU. —conforme la orden ejecutiva número 13.850, modificada por la orden número 13.857— y por la Secretaría del Tesoro del Reino Unido. Además de varios de sus familiares y múltiples sociedades en numerosos países alrededor del mundo bajo su titularidad o control o por su participación en las prácticas fraudulentas/corruptas, las sanciones estadounidenses incluyen a otras personas, en particular, a tres hijastros de Nicolás Maduro.

Los hijastros de Maduro son señalados de haber recibido comisiones ilegales de Alex Saab en cambio de facilitarle el acceso a funcionarios venezolanos y en la adjudicación corrupta de contratos públicos. Las comisiones provendrían de los lucros de Alex Saab de la ejecución de contratos corruptos con la administración de Nicolás Maduro para suministrar alimentos a programas públicos de bienestar social. En particular, Saab se habría reunido en el año 2016 con Nicolás Maduro y sus hijastros para analizar la importación de alimentos en nombre de la administración de Maduro, y desde entonces Alex Saab y Álvaro Pulido habrían ganado cientos de millones de dólares americanos con estos esquemas.

La relación entre Alex Saab y la administración de Nicolás Maduro se hizo pública, principalmente a partir de las medidas adoptadas para blindar a Saab a nivel internacional contra acciones de la justicia estadounidense. Tras su captura en territorio de la República de Cabo Verde en junio de 2020 y el pedido de extradición de EE. UU., la administración de Nicolás Maduro dio a conocer que Alex Saab habría adquirido la nacionalidad venezolana, designándolo como “Representante Permanente Alterno de Venezuela ante la Unión Africana”.

Su relación con la administración de Maduro se hizo especialmente notoria cuando, después de más de un año de litigios, y una vez agotado ante el Tribunal Constitucional de Cabo Verde el último recurso judicial contra su extradición a EE. UU., la administración de Maduro designó a Alex Saab como miembro pleno de su delegación en el llamado “proceso de diálogo y negociación integral” en México con opositores venezolanos. Tras la entrega en octubre de 2021 de Alex Saab a EE. UU. por parte de las autoridades caboverdianas, la administración de Maduro suspendió el proceso con los opositores venezolanos en territorio mexicano, denunciando la extradición de Saab como “secuestro del diplomático venezolano Alex Saab por parte de EE. UU.”.

La extradición de Alex Saab se da en un contexto el cual el Departamento del Tesoro estadounidense (ver Aviso FIN-2017-A006, actualizado por FIN-2019-A002 en 2019) describió como “corrupción pública generalizada en Venezuela”, señalando, en particular, corrupción del sector de subsidios indirectos de alimentos del Estado venezolano.

Una serie de investigaciones periodísticas del portal Armando.info, denominada “El caso de Alex Saab”, señaló corrupción pública —especialmente en el sector de subsidios de alimentos—, blanqueo de capitales transnacionales que implicarían múltiples jurisdicciones, y la utilización de estratagemas profesionales de creación de una variedad de sociedades pantalla e instrumentales y de apertura de docenas de cuentas bancarias personales y corporativas, distribuidas en tres continentes.

Rendición de cuentas en los EE. UU.

Una acusación de un Gran Jurado en el Tribunal del Distrito Sur de Florida, expedida en julio de 2019, imputa a Alex Saab y Álvaro Pulido la comisión de delitos de conspiración para cometer blanqueo internacional de capitales y blanqueo de instrumentos monetarios comprometidos por prácticas corruptas en el extranjero. Alex Saab se declaró inocente y se ha programado su próxima audiencia para el 7 de enero de 2022, fecha en el cual se agendará su juicio. Paralelamente, en otro juicio ante el Tribunal de Apelaciones del Undécimo Circuito de EE. UU., Saab está impugnando la acusación en el Distrito Sur de Florida y la jurisdicción de los EE. UU., reclamando su inmunidad derivada de su condición de diplomático designado por la administración de Nicolás Maduro.

Álvaro Pulido sigue prófugo. Las autoridades norteamericanas creen que él reside en Venezuela. El Programa de Recompensas contra la Delincuencia Organizada Transnacional del Departamento de Estado ofrece hasta USD 10 millones por información que conduzca al arresto y/o condena de Álvaro Pulido.

Proceso del caso Viviendas para Venezuela

En lugar de inicialmente ocho cargos de la acusación, Alex Saab enfrenta en el proceso ante el Tribunal del Distrito Sur de Florida un solo cargo de conspiración para cometer blanqueo internacional de capitales comprometidos por prácticas corruptas en el extranjero (18 USC §§1956(h), 1956(a)(2)(A), 1956(c)(7)(B)(iv), 1957(a) y 15 USC §78dd-3). La conspiración involucraría cuentas bancarias en el Distrito Sur de Florida para blanquear aproximadamente USD 350 millones hacia/desde y a través de un lugar fuera de los EE. UU. Estos fondos provendrían de delitos contra una nación extranjera, concretamente, contra Venezuela. Los delitos consistirían en esquemas de corrupción del sector de construcción de viviendas sociales del Estado.

El Tribunal del Distrito Sur de Florida, conforme a la 18 USC App Rule 48(a), había autorizado a la fiscalía desestimar siete cargos de la acusación contra Alex Saab de blanqueo internacional de instrumentos monetarios, sin que esto afecta a los ocho cargos contra Álvaro Pulido. Según la fiscalía, esta medida fue necesaria para cumplir con una garantía diplomática dada de EE. UU. a la República de Cabo Verde durante el proceso de extradición, de no exponer a Alex Saab en EE. UU. a una pena que no existe en Cabo Verde, en particular, la de prisión perpetua (prohibida según el Artículo 32 de su Constitución).

Proceso del caso Alimentos para Venezuela

En una otra acusación de un Gran Jurado en la jurisdicción del Distrito Sur de Florida, expedida apenas una semana antes de su extradición a EE. UU., Alex Saab figura —sin ser formalmente acusado— como “co-conspirador 1” de Álvaro Pulido y otras personas. Son acusados de conspiración para cometer blanqueo internacional de capitales y blanqueo de instrumentos monetarios de un total de aproximadamente USD 180 millones hacia / desde y a través de un lugar fuera de los EE. UU., desde julio de 2015 al menos hasta el año 2020 (principalmente, entre el 2016 y 2019). Estos fondos provendrían de delitos contra Venezuela, concretamente, de esquemas de corrupción del sector de subsidios indirectos de alimentos del Estado venezolano, del cual los implicados habrían recibido del Estado cerca de USD 1.600 millones, valor sujeto al decomiso en caso de una sentencia condenatoria (18 USC §982(a)(1)), según la acusación.

En cuanto al modo de proceder y los medios de los conspiradores del caso Alimentos para Venezuela, la acusación apunta hacia una ramificación mexicana del caso. Se considera que los implicados “utilizar(on) numerosas empresas que controlaban, con el propósito de celebrar contratos con el Gobierno venezolano de fabricar y exportar cajas de alimentos desde México… para importar las cajas… y distribuirlas dentro de Venezuela, para recibir dinero en virtud de los contratos otorgados por el gobierno venezolano, a fin de realizar pagos de soborno a los funcionarios del Gobierno venezolano, incluidos los funcionarios a cargo de la adjudicación de los contratos… distribuir los frutos de los contratos obtenidos de manera corrupta… y ocultar la naturaleza y el propósito de los frutos del esquema ilegal de sobornos”.

Cabe señalar que la condición procesal de Alex Saab en el caso Alimentos, de co-conspirador no acusado (unindicted co-conspirator), plantea preguntas complejas sobre la táctica procesal de la fiscalía. Más allá de razones que podrían estar relacionadas con el proceso de extradición de Alex Saab y razones probatorias respecto a la determinación de la pena en el caso Viviendas (ver abajo), podrían responder a una táctica de litigio propia del caso. Según los lineamientos del Departamento de Justicia (JM Guideline 9-11.130), la práctica del “co-conspirador no acusado” es excepcionalmente permitida en casos de “alguna justificación importante” (some significant justification). Sus posibles objetivos en el presente caso no se pueden profundizar ya que tal evaluación sería puramente especulativa, por falta de información sustantiva debido a la confidencialidad de un eventual escrito de su justificación  (según JM Guideline 9-27.760) y de otros indicios suficientemente sólidos. En cualquier caso, el objetivo se revelará en el transcurso del juicio.

Penas probables en EE. UU.

Ante el Tribunal del Distrito Sur de Florida, Alex Saab solo es acusado en el caso Viviendas y no en el caso Alimentos para Venezuela. Enfrenta un solo cargo de conspiración para cometer blanqueo internacional de capitales, cuya pena privativa de libertad máxima es de 20 años, según 18 USC §1956. Debe tenerse en cuenta, sin embargo, de acuerdo a la Parte S de las Directrices para la Determinación de Penas Federales de los Estados Unidos (USSG Part S), una posible participación de Alex Saab en el delito precedente, incluso en más de una ocasión, al posible valor elevado de los fondos incriminados por el delito precedente y/o de la pérdida para el Estado de Venezuela debido al delito precedente, y a la eventual participación en el delito precedente de un funcionario público venezolano electo, en un puesto sensible o de toma de decisiones de alto nivel.

Asimismo, la fiscalía ha anunciado que podría, conforme a la 28 USC App Rule 404(b), incorporar al cuerpo probatorio del caso Viviendas prueba de los hechos de los siete cargos desestimados, así como de “pasados malos actos” de Alex Saab en otros casos —en particular, en el caso Alimentos para Venezuela—, aunque no figuren como cargos de la acusación. Serían “evidencia de acto extrínseco” (extrinsic act evidence), esto es, actos que son extrínsecos a —no forman parte de— los hechos objeto del cargo de la acusación que se está juzgando. Esto podría responder a una táctica de buscar indicar al jurado que el delito del cual la fiscalía acusa Alex Saab fue cometido como parte de un patrón de conducta delictiva como medio de vida, en términos de la USSG §4B1.3, lo que podría aumentar la pena más allá del máximo especificado en el 18 USC §1956 de 20 años de pena privativa de libertad, si el jurado lo encontrara probado más allá de toda duda razonable (Apprendi v. New Jersey, 530 U.S. 466 (2000)).

Conforme lo anterior, las posibles penas en el proceso contra Alex Saab se calcularían de la siguiente manera. En el caso que la base para la determinación de la pena serían, (i) la conspiración para cometer blanqueo internacional de USD 350 millones por medio de un esquema sofisticado de blanqueo; (ii) el hecho de haber cometido el delito precedente —de prácticas corruptas en el extranjero— aunque sin definirlo para fines punitivos; o (iii) el hecho que lo anterior es parte de un patrón de conducta delictiva como medio de vida; esto implicaría, de acuerdo a la USSG §2S1.1, una pena de prisión de 292 hasta 365 meses, a menos que (i) no se pudiera establecer que la conspiración implicaría un sistema sofisticado del blanqueo internacional de capitales; o (ii) Saab aceptaría su responsabilidad (USSG §3E1.1), en cuyo caso la pena de prisión sería de 235 hasta 293 meses.

Si para los fines punitivos, además de lo anterior, se incluyera —como delito precedente de la conspiración para cometer blanqueo internacional de capitales— prácticas corruptas en el extranjero que implicarían, (i) un valor de pago, un beneficio recibido o por recibir a cambio del pago, un valor de cualquier activo obtenido u previsto para ser obtenido por un funcionario público u otras personas que actúen con un funcionario público, o una pérdida para el gobierno por el delito, de, al menos, el mismo valor de los fondos de la conspiración para el blanqueo; (ii) más de un acto de soborno; y (iii) a un funcionario público electo o cualquier funcionario público en un puesto sensible o de toma de decisiones de alto nivel; de acuerdo a la USSG §2S1.1, la pena seria de prisión perpetua, sin la posibilidad de que una eventual aceptación de responsabilidad podría resultar en una reducción de la cuantía de la sanción.

A esto se añade, además de una multa de USD 500 mil (USSG §8C3.1), de acuerdo a la acusación, el decomiso de aproximadamente USD 350 millones, además de un total de USD 13 millones previamente incautados.

Conclusión

La justicia de los EE. UU. lleva a juicio causas penales de actos de blanqueo de capitales comprometidos por corrupción del Estado venezolano, cuando utilizan el territorio estadounidense. En caso de una sentencia condenatoria, es probable que las penas privativas de libertad serán altas y se decomisará el total de los capitales implicados en el blanqueo. La segunda parte de la serie de blogs demostrará la flagrante disparidad entre el abordaje de la corrupción del Estado venezolano por la justicia de los EE. UU. y la manera cómo las autoridades mexicanas tratan semejantes conductas en su territorio.

Continuar a Parte II.


*Actualizado el 25 de enero de 2022 a las 10:38 A.M. (EST)
Foto de Alex Saab vía Departamento del Tesoro de los Estados Unidos.

Acerca de Justicia en las Américas

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