Se llevo a cabo la II reunión de Estados parte de la Convención Americana de Derechos Humanos

Diego Pary Rodríguez, Embajador, Representante Permanente de Bolivia (foto OEA)

Diego Pary Rodríguez, Embajador, Representante Permanente de Bolivia (foto OEA)

El día martes 14 de mayo se llevo a cabo en la ciudad de Cochabamba, Bolivia, la II reunión de Estados parte de la Convención Americana de Derechos Humanos. Los principales temas abordados fueron: universalidad, cambio de sede y financiamiento de la CIDH. Vea aquí la declaración aprobada al final de la reunión.

DECLARACIÓN

1.- Conformar la Comisión Especial de Ministros de Relaciones Exteriores, para realizar visitas a los países que no forman parte de la Convención Americana de Derechos Humanos. La Comisión especial estará compuesta por los Ministros de Relaciones Exteriores que representan a Sudamérica (Uruguay), el Caribe (Haití) Centroamérica (pendiente) y Norteamérica (pendiente). A su vez, esta Comisión de Ministros organizará un Foro de Estados Parte y Estados No Parte con la participación de la sociedad civil y otros actores, para afianzar y promover la universalidad del Sistema. Los Ministros informarán al respecto durante la Tercera reunión de los Estados Parte.

2.- Avanzar en la consideración de la conveniencia de que la sede de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), esté ubicada en un Estado Parte de la Convención Americana de Derechos Humanos, a través de la creación de un Grupo de Trabajo abierto, encabezado por Uruguay y Ecuador que identifique los desafíos presupuestarios, reglamentarios y funcionales de dicho traslado, entre otros, así como los impactos sobre los países más pequeños, y presente un informe en la Tercera Conferencia de Estados Parte de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

3.- Proponer a la Asamblea General de la OEA que encomiende a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, incorporar en su Plan Estratégico, una Guía de Promoción de los Derechos Humanos que incluya eventos de difusión sobre prácticas nacionales de todos los Estados.

4.- Solicitar al Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA) que presente al Consejo Permanente el análisis, detallado de las fuentes de financiamiento, de los costos de funcionamiento de los órganos del Sistema Interamericano de Derechos Humanos, en el más corto plazo.

5.- Encargar a Ecuador y Bolivia las coordinaciones necesarias con los Estados Parte, para la organización de la Tercera Conferencia de Estados Parte de la Convención Americana de Derechos Humanos

REFORMA DE LA CIDH: ¿LA REFORMA ETERNA?

Autor: David Lovatón Palacios (Profesor principal PUCP)

David Lovatón, Universidad Católica, Perú

David Lovatón, Universidad Católica, Perú

Se ha anunciado la realización en Cochabamba (Bolivia), el próximo 14 de Mayo del 2013, de una segunda reunión de los Estados parte de la Convención Americana de Derechos Humanos (CADH), es decir, sin la participación de Estados Unidos, Canadá y algunos países caribeños que a la fecha aún no han ratificado la Convención. La primera reunión tuvo lugar en Guayaquil (Ecuador) el pasado 11 de marzo del 2013 y culminó con la “Declaración de Guayaquil”, en clave preparatoria a la Asamblea General extraordinaria que tuvo lugar en Washington DC pocos días después.

Si bien puede cuestionarse que este tipo de reuniones y espacios debiliten –aún más- a la Organización de Estados Americanos (OEA), nadie puede impedir a los Estados que, libre y soberanamente, se reúnan y dialoguen en los espacios internacionales que decidan abrir. Lo que sí resulta cuestionable es que el tema de agenda de esta segunda reunión a llevarse a cabo próximamente en Cochabamba, sea -una vez más- la reforma de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que acaba de culminar, luego de un arduo trabajo de dos años, con la aprobación de la Resolución AG/RES. 1 (XLIV-E/13) por parte de la Asamblea general extraordinaria el pasado 22 de marzo del 2013 y con la aprobación, por la propia Comisión, de una nueva reforma a su reglamento mediante Resolución 1/2013 del 18 de marzo del 2013 y que entrará en vigencia a partir del 1° de agosto del presente año.

Esta segunda reunión sólo de los Estados parte de la CADH ha sido promovida por un reducido grupo de países liderados por Ecuador, cuyas propuestas de reforma de la Comisión interamericana no alcanzaron consenso en la última Asamblea general extraordinaria del pasado 22 de marzo del 2013. Surge, por ende, la interrogante ¿para qué volver a discutir, tan poco tiempo después, un mismo tema en el que ya se sabe que no alcanzarán consenso? La respuesta no está en el contenido de las propuestas sino en el método que, todo parece indicar, han puesto en marcha: seguir y seguir insistiendo con planteamientos de reforma de la CIDH, con el objetivo de distraer y agotar a la Comisión y conseguir, en forma indirecta, que no se concentre en su misión principal de defensa de los derechos humanos en la región, viéndose obligada a distraer los siempre escasos recursos con los que dispone, para reaccionar y contestar nuevos y viejos planteamientos de reforma y defender su autonomía. ……

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POR PRIMERA VEZ, CANDIDATOS A LA CIDH SE PRESENTAN EN FORO PÚBLICO ORGANIZADO POR LA OEA

Autora: Lilia Ramírez Varela, Abogada del Instituto de Defensa Legal (Perú)

Lilia Ramirez Varela (IDL, Peru)

Lilia Ramirez Varela (IDL, Peru)

Un hecho histórico se llevó a cabo el día de ayer en la sede principal de la Organización de Estados Americanos (OEA). Por primera vez en los 54 años transcurridos desde la creación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), los candidatos a comisionados realizaron presentaciones  y respondieron las preguntas de los Estados integrantes de la OEA y de la sociedad civil, como parte del proceso de selección.

Como es de público conocimiento, durante la próxima Asamblea General de la OEA que tendrá lugar en Guatemala, entre el 4 y 6 de junio, se  elegirán a tres nuevos comisionados,  un hecho que cobra especial relevancia por ocurrir inmediatamente después de finalizado el proceso de reforma de  la CIDH.

En diciembre de este año vencen los mandatos de José de Jesús Orozco (México), Rodrigo Escobar Gil (Colombia) y Dinah Shelton (Estados Unidos). Mientras que la comisionada Shelton se aparta definitivamente de la CIDH, los comisionados Orozco y Escobar han sido propuestos para la reelección por sus respectivos países.

Los otros países que han presentado candidatos son: Brasil (Paulo Vannuchi, ex ministro de derechos humanos durante el gobierno de Lula Da Silva); Ecuador (Erick Roberts Garcés, actual Director Nacional de Derechos Humanos); Estados Unidos (James Cavallaro, profesor de la universidad de Standford); y Perú (el reconocido jurista Javier de Belaúnde López de Romaña). Es de resaltar que esta vez, ningún estado presentó la candidatura de una mujer.

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Foro de Candidatos para la CIDH

En la próxima Asamblea General de la OEA, la cual se celebrará la primera semana de junio en Antigua Guatemala, Guatemala, se elegirán tres nuevos comisionados o comisionadas de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Por primera vez en su historia, la OEA ha anunciado que sostendrá un foro, el día miércoles 1 de mayo de 2013, con los candidatos propuestos. Este foro representa un primer paso hacia la transparencia en el proceso de elección de comisionados o comisionadas.

Abajo reproducimos el comunicado que el departamento de asuntos internacionales de la OEA circuló entre representantes de la sociedad civil para que las mismas remitan preguntas  dirigidas a los candidatos.

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Estimados representantes de la sociedad civil:

De la manera más atenta nos es grato informarles que el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) celebrará una sesión ordinaria el día miércoles 1 de mayo de 2013, a las 10:00am en el Salón Libertador Simón Bolívar del Edificio Principal, sede de la OEA en Washington, D.C. Adjunto encontrarán el proyecto de orden del día.

Durante la misma, los Estados Miembros llevarán a cabo el Foro de candidatos a considerar para la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) con la participación de:

José de Jesús Orozco Henríquez (México)

Rodrigo Escobar Gil (Colombia)

James L. Cavallaro (Estados Unidos)

Erick Roberts Garcés (Ecuador)

Javier de Belaúnde López de Romaña (Perú)

Paulo de Tarso Vannuchi (Brasil)

Al respecto, nos permitimos invitar a las organizaciones de la sociedad civil a que remitan sus preguntas –en caso de que las tuviesen- a dichos candidatos a más tardar el martes 30 de abril de 2013 a las 12:00m al correo electrónico civilsociety@oas.org. Dichas preguntas deben ser formuladas de manera general con el fin de que la totalidad de los candidatos puedan responderlas si así lo estimen conveniente. Las preguntas serán compartidas en el Consejo Permanente luego de que tengan lugar las intervenciones de los Estados Miembros.

Cordialmente,

Jorge Sanín
Director
Departamento de Asuntos Internacionales
Secretaría de Relaciones Externas
Organization of American States

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CUIDEMOS EL SISTEMA INTERAMERICANO DE DERECHOS HUMANOS

Autor: Jaime Vintimilla, Profesor de la Universidad San Francisco de Quito y Director Ejecutivo de CIDES

Jaime Vintimilla, USFQ y CIDES, Ecuador (foto USFQ)

Jaime Vintimilla, USFQ y CIDES, Ecuador (foto USFQ)

El Sistema Interamericano de Derechos Humanos, sin duda alguna, constituye “la última esperanza” para lograr una justicia apegada al respeto absoluto no solamente del  derecho internacional sino de la dignidad del ser humano.

En este sentido, los derechos humanos no deben ser ideologizados, ya que más allá de las dictaduras o de los gobiernos democráticos, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) “es un órgano de la Organización de los Estados Americanos creado para promover la observancia y la defensa  de los derechos humanos y servir como órgano consultivo  de la Organización  en esta materia”[1].

Es decir, aquí no cabe hablar de visión liberal o socialista, sino de mecanismos eficaces para que los gobiernos recuerden que existen límites en su accionar. Además, la CIDH no demuestra jamás predilección por un derecho en particular, sencillamente porque todos los derechos humanos gozan de igual importancia.

No se puede olvidar que la CIDH es un órgano de administración de naturaleza cuasi-jurisdiccional, pues la misma Corte Interamericana de Derechos Humanos “le ha atribuido a la Comisión una clara función auxiliar de la administración de justicia, a manera de ministerio público del sistema interamericano”[2].

Un tema que merece la pena aclarar es el hecho que al lado de las atribuciones de la CIDH detalladas en el artículo 41 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, la adopción de medidas cautelares constituye otra vital, ya que a pesar de no gozar de rango convencional, se “deriva de las funciones” o poderes implícitos que la Convención le ha otorgado a la Comisión para la preservación  de los derechos tutelados por el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, pues se busca evitar que se consume un daño irreparable a los derechos de las personas, ejemplos los podemos encontrar en el caso de los Pueblos indígenas en aislamiento voluntario o aquel del diario El Universo.

Finalmente, el artículo 39 de la Convención, de manera expresa, le brinda potestad a la CIDH para que dicte su propio Reglamento, de allí que la facultad de adoptar medidas cautelares no resulta ser, bajo ningún argumento,  arbitraria.

En efecto, los artículos 25.1 del Reglamento de la Comisión y el 106 de la Carta de la OEA permiten que la CIDH solicite a los Estados la adopción de medidas cautelares, sin dejar de lado la costumbre internacional y disposiciones locales como  el Decreto Ejecutivo 1317 de 2008 mediante el cual el gobierno de Ecuador se compromete con la ejecución de sentencias, medidas cautelares y otras resoluciones originadas tanto en el Sistema interamericano como en el Universal de defensa de Derechos Humanos.

En este sentido, cualquier cambio debe orientarse a cuidar el Sistema, no vaya a ser que la reforma promueva un debilitamiento que nos afectará a todos.


[1] Artículo 1.1 del Estatuto de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

[2] Faúndez Ledesma, Héctor. El Sistema Interamericano de Protección de Derechos Humanos: Aspectos institucionales y procesales, tercera edición,  Instituto Interamericano de Derechos Humanos, San José, 2004, página 222.

EL FUTURO DE LA REFLEXIÓN SOBRE EL FUTURO DEL SISTEMA INTERAMERICANO

Autor: Nelson Camilo Sánchez, Centro de Estudios de Derecho, Justicia y Sociedad – Dejusticia

Nelson Camilo Sánchez, Dejusticia (Colombia) (foto Dejusticia)

Nelson Camilo Sánchez, Dejusticia (Colombia) (foto Dejusticia)

Semanas después del cierre oficial del proceso de reflexión sobre el futuro del sistema interamericano de derechos humanos, existen diversas interpretaciones sobre los resultados del proceso, sobre su continuidad y sobre su futuro.

Por más que existan opiniones divergentes, no debe perderse de vista que las contradictorias evaluaciones sobre los resultados del proceso se deben, en buena parte, a que algunos Estados usaron el tema de los derechos humanos como un simple comodín o excusa para la disputa de diversos intereses políticos. Pero más allá de algunas divergencias, el proceso de discusión sobre las facultades de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que se cerró el 22 de mayo, deja algunos acuerdos fundamentales; así como tareas pendientes para seguir reforzando el seguimiento a las obligaciones de los Estados en materia de derechos humanos.

Una primera cuestión que merece seguimiento es la discusión sobre cómo continuar el diálogo con respecto a los temas fundamentales del sistema interamericano. El proceso abierto con el grupo de trabajo de reflexión y, particularmente, el mandato dado por la Asamblea Permanente en Cochabamba, Bolivia, se cerró con la Resolución emitida por la Asamblea General Extraordinaria del 22 de marzo. No obstante, la resolución deja abiertos canales de diálogo entre los órganos políticos (como el Consejo Permanente de la OEA) y los órganos técnicos (Comisión y Corte Interamericanas). Así debe ser, pues el debate sobre el cumplimiento de los derechos humanos concierne a unos y otros. Además, la Organización de los Estados Americanos no es otra cosa que un foro de discusión.

Una hoja de ruta para un diálogo interactivo y fructífero lo trazó la propia respuesta de la CIDH a las recomendaciones de los Estados. Allí se establecen espacios institucionalizados tanto con órganos políticos como con víctimas y usuarios del sistema en donde se deben canalizar los aspectos aun no abordados del proceso de fortalecimiento. Por el contrario, seguir llevando la discusión sobre el futuro del sistema a escenarios ajenos a la OEA, que carecen de legitimidad, participación y transparencia será no solo un incumplimiento de lo que establece el consenso alcanzado en la Asamblea General, sino una amenaza permanente para el futuro de los derechos en las Américas.

La segunda tarea pendiente de seguimiento que se deriva del mandato de la Asamblea es el diálogo político entre organización y Estados, así como entre Estados, dirigido a la universalización de las obligaciones y la ratificación de todos los tratados de derechos humanos de la Organización. Aquí el debate finalmente se canalizó en quienes realmente pueden tomar decisiones para eliminar esta distorsión actual del sistema. Son los Estados soberanos los que ratifican los tratados y son sus pares los que pueden persuadirlos de ello en el actual escenario de relaciones internacionales. Pretender, como se hizo durante todo este proceso, que la falta de ratificación de tratados es un problema que debe solucionar la CIDH es generar una carga que distorsiona el trabajo del órgano de verificación, y posponer en últimas la solución al problema.

La tercera cuestión a dar seguimiento radica en el tema de la correcta y adecuada financiación del sistema de derechos humanos. Los generosos discursos de muchos cancilleres el día de la Asamblea deben ser ahora puestos en práctica. Varios de ellos ofrecieron su apoyo financiero (en algunos casos de manera concreta a la CIDH y a la Corte) y no deberían quedarse en apoyos retóricos. ¿Cuántos de estos han sido ya puestos en práctica? ¿Cuándo se harán realidad los que no han empezado a implementarse?  Ojalá que la billetera de estos países no sea más grande a la hora de prometer que a la hora de pagar.

Finalmente, una cuarta línea de trabajo inmediato pendiente está en la implementación de las modificaciones reglamentarias, de políticas y de prácticas de la CIDH. Para que esta ambiciosa agenda se concrete se requiere que la CIDH inicie de manera inmediata su cumplimiento y requerirá para ello apoyo de los Estados partes y de los usuarios del sistema. Entre mayor rapidez y solvencia demuestre la CIDH en el cumplimiento de su Plan Estratégico –incluyendo las modificaciones realizadas a propósito de este proceso – mayor legitimidad tendrá para enfrentar posibles nuevos procesos de reforma.

ENTREVISTA CON EMBAJADOR DE URUGUAY ANTE LA OEA

Romani: “Aprecio al gobierno de Correa, pero están equivocados”
Xavier Reyes, El Universo, Ecuador

Embajador Milton Romani, Representante Permanente de Uruguay ante la OEA (foto OEA)

Embajador Milton Romani, Representante Permanente de Uruguay ante la OEA (foto OEA)

Apenas terminó de intervenir Ricardo Patiño, tomó la palabra el representante de Uruguay ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Milton Romani. Sin dar nombres ni hacer referencias directas, rebatió la esencia de los argumentos que expuso el viernes pasado el canciller ecuatoriano, en Washington, para atacar al Sistema Interamericano de Derechos Humanos (SIDH), a la Comisión (CIDH) y a la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión…

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