Los límites jurídicos a las reformas al Estatuto de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)

Análisis jurídico sobre las propuestas de enmienda a los instrumentos interamericanos de derechos humanos en el marco del proceso de “Reflexión sobre el funcionamiento de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para el fortalecimiento del sistema interamericano de derechos humanos”. Este documento ha sido debatido y acordado por un grupo de juristas y académicos de distintas Universidades de la región con el ánimo de contribuir desde el punto de vista técnico del derecho internacional al proceso de discusión adelantado en el seno de la Organización de Estados Americanos (OEA). 

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Comentarios a la sesión del Consejo permanente con la CIDH (8 de marzo)

Autora: Leonor Arteaga

Representantes de El Salvador, Ecuador, Dominica y Costa Rica ante la OEA durante la sesión especial del Consejo Permanente del 8 de marzo.
Representantes de El Salvador, Ecuador, Dominica y Costa Rica ante la OEA durante la sesión especial del Consejo Permanente del 8 de marzo.

El viernes 8 de marzo se llevó a cabo una Sesión Extraordinaria del Consejo Permanente con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) con la finalidad que este organismo informara acerca de las acciones que ha adoptado en respuesta a las recomendaciones contenidas en el informe del Grupo de Trabajo. Antes de pasar a la presentación de la CIDH, el Embajador de Canadá tomó la palabra y solicitó formalmente que la Presidencia del Consejo Permanente retire el proyecto de resolución que se dio a conocer el día de ayer porque, según expuso, “no refleja las discusiones que han tenido los Estados hasta el momento” ni recoge las contribuciones de la Comisión Interamericana.

Al hacer uso de la palabra, el Presidente de la CIDH hizo un recuento detallado de las actividades que esta había llevado a cabo y que tuvieron como resultado un proyecto de reformas al Reglamento de la CIDH, al Plan Estratégico y a las prácticas institucionales. El Presidente afirmó que cada una de las recomendaciones del Grupo de Trabajo fue estudiada y retomada en la medida que el resultado de su implementación beneficiara la protección de los derechos humanos.

Las representaciones de Honduras, Brasil, México, Chile y Paraguay expresaron enfáticamente su satisfacción con el documento preparado por la CIDH y con la apertura al dialogo demostrada por este órgano. Para el representante de México “sería suficiente un único párrafo que acoja con satisfacción el trabajo realizado por la CIDH en relación a las 53 recomendaciones elaboradas por los Estados”. Lo mismo planteó la representante de Argentina.

Las representaciones de Ecuador, Nicaragua y Bolivia también reconocieron el importante trabajo de la Comisión aunque expresaron que aún quedaban temas pendientes que deberían ser discutidos posteriormente. Una amplia mayoría de los Estados expreso la importancia de cerrar esta etapa con la Asamblea General extraordinaria del 22 de marzo.

Cabe resaltar la participación de la Secretaria General de la OEA en la reunión, quien reiteró que -desde el punto de vista de la Secretaria General- las modificaciones planteadas por la CIDH atendían adecuadamente las recomendaciones que le hicieron los Estados y que el proceso debía culminar el 22 de marzo, tal como había sido planificado.

Comentarios sobre la sesión del Consejo Permanente con sociedad civil (7 de marzo)

Katya Salazar, DPLF. Reunion especial del Consejo Permanente, 7 de marzo de 2013.
Katya Salazar, DPLF. Reunion especial del Consejo Permanente, 7 de marzo de 2013.

Autora: Katya Salazar

El jueves 7 de marzo se llevo a cabo una Sesión Extraordinaria del Consejo Permanente con las organizaciones de la sociedad civil y otros actores o usuarios del Sistema Interamericano de Derechos Humanos. Ese día, por la mañana, fue conocido un proyecto de resolución para ser discutido en la Asamblea General Extraordinaria del 22 de marzo y presentado por el Presidente del Consejo Permanente en el que se resolvía en el punto 3:

3) Encomendar a la Secretaría General de la Organización de los Estados Americanos que, sobre la base de propuestas que presenten los Estados Parte de la Convención, elabore un proyecto de enmiendas a la Convención Americana sobre Derechos Humanos y, previa consideración de los mismos, lo someta en el segundo semestre del 2014 a la consideración de la Asamblea General, en un periodo extraordinario de sesiones, para lo que estime conveniente

Durante la Sesión Extraordinaria, varias organizaciones expresamos nuestra profunda preocupación sobre este proyecto de resolución que pareciera volver a iniciar un proceso que está terminando y que además va claramente en contravía de lo expresado por diversos Estados durante las últimas semanas, tanto en foros públicos como privados, quienes de manera clara han mostrado su satisfacción con el informe de la Comisión Interamericana y con las propuestas de reforma que esta se alista a realizar. También se expresó la necesidad de culminar con el proceso en el plazo previsto, que es el 22 de marzo.

Cabe destacar que en sus respuestas, los Estados que abordaron el tema de la propuesta de resolución se distanciaron de ella, señalando que era solo una propuesta; algunos expresaron que la habían recibido ese mismo día o incluso que no la habían visto. El representante de Nicaragua (país que tiene la presidencia del Consejo Permanente) reiteró que era solo una propuesta. Por su parte, la Secretaria General de la OEA expresó al inicio de la reunión su satisfacción con el informe de la CIDH y su deseo que el proceso culmine el 22 de marzo, tal como se había acordado.

Algunas organizaciones levantaron su voz para cuestionar las limitaciones en la participación de la sociedad civil durante el proceso y en especial la falta de información sobre esta última reunión. Una medida positiva fue el acuerdo tomado por los Estados en una sesión previa de convocar a una sesión adicional con sociedad civil durante la semana de las audiencias públicas ante la CIDH (11-15 de marzo). Aunque esta nueva reunión aun no tiene fecha se reitero el compromiso de los Estados en este sentido.

Esperamos que -tal como se acordó por los propios Estados- el proceso culmine el 22 de marzo, día de la Asamblea General extraordinaria. Esto, por supuesto, no significa que los actores del sistema dejaran de reflexionar y discutir sobre cómo mejorar el desempeño del mismo, pero lo harán sobre la base de reformas concretas que responden de forma clara y contundente a las preocupaciones que los Estados tenían y que pusieron en marcha el proceso de reforma.

Discusión con Presidente Carter sobre reforma del sistema interamericano

* Versión en inglés abajo

Ex Presidente Jimmy Carter se reune con Embajadores ante la OEA sobre la reforma de la CIDH (foto AU)
Ex Presidente Jimmy Carter se reune con Embajadores ante la OEA sobre la reforma de la CIDH (foto AU)

Presidido por el ex presidente Jimmy Carter, se celebró el 5 de marzo un encuentro privado con embajadores ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) referido al actual proceso de reforma de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), el  cual está entrando este mes en su fase final.  La reunión fue co-auspiciada  por Katya Salazar, Directora Ejecutiva de DPLF y el Decano Claudio Grossman de American University y permitió la realización de un debate abierto y franco sobre el actual proceso de reforma de la CIDH.  Entre otros, asistieron los embajadores de México, Colombia, Chile, Brasil, Costa Rica, Paraguay, Uruguay, Bolivia, Ecuador, Venezuela, EE.UU., Canadá, Jamaica y Haití. También participaron el Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, el presidente de la CIDH, José de Jesús Orozco, y el Secretario Ejecutivo, Emilio Alvarez.

Antes de abrir la mesa de debate, el Presidente Carter se refirió al importante rol de la CIDH en la región y recordó que si bien el sistema interamericano de derechos humanos fue creado durante un período en el que prevalecían dictaduras militares en el hemisferio, las democracias también son imperfectas y requieren de un sistema que les ayude a fortalecer sus propios esfuerzos para asegurar la protección de   derechos humanos. Posteriormente le pidió al Embajador de México –quien presidió anteriormente el Consejo Permanente – que brindara un análisis del estado actual del proceso de reforma.  También se interesó por conocer las opiniones de los representantes de México, Colombia y Brasil sobre la propuesta de reforma de su reglamento y de sus prácticas recientemente presentada por la CIDH.  En el marco de un diálogo de absoluto respeto, Carter también quiso comprender las críticas de otros Estados al documento de la CIDH. Para ello, se dirigió directamente a los embajadores de Ecuador, Venezuela y Bolivia quienes manifestaron sus desacuerdos con algunos aspectos de la propuesta de reforma pero aclararon que no tenían interés en debilitar el trabajo de la CIDH.  El encuentro constituyó una oportunidad para el intercambio de opiniones entre altas autoridades de la OEA y el Presidente Carter, quien expresó a los embajadores de la OEA, al Secretario General y las autoridades de la CIDH su interés en participar de un segundo debate sobre la CIDH en el futuro cercano.

President Carter meets with OAS States to discuss reform of the Inter-American Human Rights System

President Carter led a private meeting the 5th of March with ambassadors to the Organization of American States (OAS) to discuss the current Inter-American Commission on Human Rights (IACHR) reform process, a process that is entering its final stage this month. The meeting, co-convened by Katya Salazar, Executive Director of the Due Process of Law Foundation (DPLF) and Dean Claudio Grossman of American University, was an opportunity for those who participated to talk openly and frankly about the current CIDH reform process. Among those who participated in the meeting were the ambassadors of Mexico, Colombia, Chile, Brazil, Costa Rica, Paraguay, Uruguay, Bolivia, Ecuador, Venezuela, USA, Canada, Jamaica and Haiti. Also present were OAS General Secretary José Miguel Insulza, the president of the IACHR José de Jesús Orozco and Executive Secretary of the IACHR Emilio Alvarez.

Before opening the meeting for discussion, President Carter spoke of the important role that the IACHR has played in the region and noted that, while the inter-American human rights system was created during a time when military dictatorships were prevalent in the hemisphere, democracies are also imperfect and benefit from a system that helps them strengthen their own efforts to ensure the protection of human rights. He then proceeded to ask the Mexican Ambassador –who was president of the Permanent Council of the OAS in its last session- to give an analysis of the current situation of the reform process. He also asked the representatives from Mexico, Colombia and Brazil to give their opinion of the proposed reforms to their rules and practices presented by the IACHR. During this very respectful dialogue, President Carter also sought to understand the critiques other States had of the IACHR document, thus the ambassadors of Ecuador, Venezuela and Bolivia spoke of their disagreement with some aspects of the  reform proposal while explaining that they were not interested in weakening the IACH. The meeting allowed for an exchange of opinions between high ranking OAS authorities and President Carter, who shared with the OAS Ambassadors, Secretary General and IACHR officials his interest in participating in a follow-up meeting in the near future.

Proceso de reforma del SIDH: ¿oportunidad o riesgo?

Autora: Victoria Amato

Victoria Amato y Emilio Alvarez Icaza en Montevideo, Uruguay
Victoria Amato y Emilio Alvarez Icaza en Montevideo, Uruguay

El actual proceso de reforma del Sistema Interamericano de Derechos Humanos (SIDH) se encuentra en una fase decisiva. Desde el inicio de este proceso, en la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) de El Salvador en 2011, en respuesta a las inquietudes planteadas por varios Estados sobre el trabajo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), y que llevaron en junio de ese año a la creación de un Grupo de Trabajo Especial, han tenido lugar intensas discusiones. Los debates de este último año y medio contaron con la participación activa tanto de los órganos políticos de la OEA, de la Comisión y la Corte como de la sociedad civil, académicos y otros usuarios del SIDH. En pocas semanas dichos debates se cristalizarán en decisiones determinantes para el futuro del SIDH en su  función de protección de víctimas de violaciones de derechos humanos en el hemisferio.

En este proceso de reflexión se han encontrado vías de cambio para las reformas que la CIDH necesita para seguir cumpliendo de forma efectiva la promoción y protección de los derechos humanos en la región. No obstante, el proceso no ha estado exento de propuestas por parte de algunos países que podrían poner en riesgo los avances alcanzados por parte de la CIDH y sus relatorías temáticas en la vigilancia de los derechos humanos en el hemisferio. El 22 de marzo próximo los Estados de la OEA se reunirán en Asamblea Extraordinaria para acordar futuras reformas a la labor de la CIDH. La Asamblea tendrá como base el informe que le presente el Consejo Permanente de la OEA el cual se encuentra elaborando, en extensas sesiones de trabajo que han tenido lugar durante el mes de febrero y que se extenderán al mes de marzo. Como es de suponerse, la agenda de las próximas semanas se encuentra saturada en un proceso en el que no se debería sacrificar el diálogo con sectores de la sociedad civil y usuarios del sistema y la discusión constructiva entre la CIDH y el Consejo Permanente.

A lo largo de este proceso, la CIDH ha mostrado apertura para discutir los cambios que lleven a un fortalecimiento del Sistema y a encontrar puntos de encuentro que recojan las inquietudes de los Estados y respeten las expectativas de los usuarios del sistema. Para ello, inició una ronda de consultas sobre los temas en debate con el fin de presentar una propuesta de reforma de su reglamento, prácticas y políticas, la cual hizo pública en febrero invitando a todos los actores del SIDH a presentar sus comentarios. Ya en octubre de 2012, luego de concluir un primer período de consultas y de realizar eventos públicos en varios países, la CIDH había enviado al Consejo Permanente una respuesta detallada sobre cómo pensaba incorporar las recomendaciones contenidas en el Informe del Grupo de Trabajo Especial. Esta propuesta de reforma señala las  reformas concretas que piensa introducir a su reglamento. Los puntos que están bajo revisión se refieren en su mayor parte al trámite de aprobación de medidas cautelares, el sistema de trámite de casos individuales, el fortalecimiento del mecanismo de soluciones amistosas, la redacción del capítulo IV de su informe anual, la universalización de la Convención Americana de Derechos Humanos y al esquema de financiamiento de la CIDH.

El alcance del mandato y rol del Consejo Permanente en este proceso de reforma ha sido una de las mayores dificultades para avanzar en las últimas semanas. En junio de 2012, la Asamblea General celebrada en Cochabamba, Bolivia, acogió el informe presentado por el Grupo de Trabajo y encargó al Consejo Permanente que “sobre la base de dicho informe, formul[e] propuestas para su aplicación en diálogo con todas las partes involucradas”, las cuales serían puestas a la consideración de la Asamblea General Extraordinaria. Un grupo de países encuentra satisfactoria las propuestas de reforma que ha planteado la CIDH y propone que, en consecuencia, el Consejo Permanente tome nota de las recomendaciones bajo consideración de la CIDH y que en aquellos aspectos en los cuales todavía persisten preocupaciones, el Consejo Permanente recomiende a la CIDH que considere la adopción de medidas adicionales. Otros Estados están usando el encargo al Consejo Permanente para justificar una injerencia mayor en la reforma de las reglas que regulan el trabajo de la Comisión, ignorando que las reformas que la CIDH ha admitido realizar provienen – y en muchos casos van más allá – de las recomendaciones del informe del Grupo de Trabajo convocado por los mismos Estados.

Aunque lo que pase de aquí a finales de marzo será determinante para preservar el impacto del SIDH en la promoción y protección de los derechos humanos en la región, lo cierto es que este proceso está lejos de finalizar y su resultado tendrá, sin duda, alta trascendencia.  Las decisiones que se tomen en las próximas semanas definirán en buena medida si este proceso de reforma desemboca en una oportunidad de fortalecimiento de la Comisión, o si por el contrario, este esfuerzo ha servido para cubrir con una estela de legitimidad el cercenamiento de organismos y mecanismos vitales para la garantía de los derechos humanos en la región.